Salud
Bien dicen que es mejor prevenir que lamentar, por eso no necesitas llegar al hospital para a cuidar tu corazón. Sigue estos tips y protégelo
Por: Manlio Fabio Márquez
Cópiale a España, Portugal, Francia, Italia, Grecia y Malta en su dieta mediterránea para reducir 30% el riesgo de sufrir enfermedades cardiacas. Agrega a tu lista del súper: verduras, nueces (antioxidantes), frutos rojos (su ácido ascórbico reduce el colesterol), aves, pescado (salmón, dos veces a la semana para el omega 3), trigo, lácteos sin grasa, fibra y aceite de oliva (grasa monoinsaturada). Lo mejor… hasta te puedes echar una copita de tinto (una, ¡eh!).
Hacer 20 minutos diarios de ejercicio te va a salvar la vida. El sedentarismo mata, mientras que el ejercicio baja el estrés (que provoca que se rompan las plaquitas de colesterol), mejora el equilibrio hormonal y quema grasas y carbohidratos (que disminuyen los triglicéridos en sangre).
Si ya no te ves los pies o estás a punto de ser protegido por la campaña de ballenas de Green Peace, no vas a tardar mucho en infartarte. Ten un Índice de Masa Corporal adecuado; la medida de qué tan saludable estás se saca así:
19 a 24 es normal
25 a 29 es sobrepeso
+ de 30 es obesidad
Apréndete este trío: electrocardiograma, prueba de esfuerzo y examen de sangre con perfil de lípidos con proteína C reactiva ultrasensible. El electrocardiograma mide qué tan rápido está palpitando tu corazón y si lo hace de manera normal (cualquier cosa grave sale ahí: riesgo de arritmias, taquicardias, bloqueos cardíacos, falta de sangre al corazón). La prueba de esfuerzo evalúa la manera en que la que el corazón responde a las exigencias de la actividad física (mide si llega suficiente sangre al corazón). Y el examen de sangre te da una idea de cómo andan tus arterias y qué tan equilibradas están las grasas buenas (HDL) y malas (LDL).
Mientras más fumas, más se acumulan sustancias tóxicas en tus arterias y más se eleva tu tensión arterial. Seis millones de personas mueren al año por fumar; si le sigues entrando a la nicotina, vas a ser uno de los ocho millones que se despidan en 2030, cigarrito en mano. El estrés también aumenta la presión arterial, inflama las células, aumenta el colesterol y los triglicéridos y desequilibra el ritmo del corazón.
Revista moi